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miércoles, 4 de marzo de 2009

El ilustrador.



EL ILUSTRADOR

Mi trabajo no fue complicado. Aunque muchos colegas me comentaban acerca de las dificultades laborales que a ellos les traía este oficio. Claro, todo trabajo tiene cosas buenas y malas. Este caso no era la excepción a aquella regla. Pero yo en lo particular, nunca tuve problemas. La mayoría de colegas que conocía, de los cuales eran ellos los que no conocían por completo mi trabajo, me contaban que en sus casos las personas, o sea sus clientes, se les movían mucho. Se les era difícil dibujarlos a veces, por aquel tedioso motivo.
Debo admitir que se me hacía muy difícil buscar amigos en esta labor, ni siquiera compañeros era fácil de encontrar. Quienes terminaban conociendo mi trabajo me observaban como algo raro. Algo inusual. Algunos creían que era una falta de respeto lo que yo hacia. ¡Si yo hacia retratos! Tan solo eso. Ni siquiera hablemos de caricaturas. No le he faltado el respeto a ninguno de los que he dibujado, jamás, menos a sus familiares y amigos, que en mi caso era lo más importante. Todos se iban conformes con mi trabajo. Lo guardarán, quizás para toda la eternidad. Seguramente muchos lo pasarán de padre a hijo, a nietos, bisnietos, etc. Me animaría a decir que todos los trabajos que he realizado en toda mi vida hallan sido guardados de la, anteriormente mencionada, forma. De quienes dibujaba, no esperaba nada. Ni siquiera un agradecimiento. La costumbre y la realidad hacen que yo piense así. Solo los familiares me recomendaban al principio. Luego, conseguí trabajo en un local, haciendo lo que les estoy comentando. Esta vez era para siempre. Dibujar y dibujar era mi trabajo. Retratar a quienes quisieron alguna vez ser retratados, y a quienes nunca afirmaron aquel deseo tal: también. Gracias a sus familiares y amigos, que se terminan expresando en lugar del modelo que paga de turno. O sea no preguntan, si su padre, abuelo, abuela, madre, tío, muchas veces hijos también, bebés, mujeres embarazadas, realmente lo desean. El local se llamaba “velatorio San Pedro”.
Desde aquel velatorio me encuentro hoy contándoles la historia que, de algún modo extraño, tengo la esperanza de que les llegue. Mi trabajo real, por si todavía no se han dado cuenta con lo explicado hasta el momento, fue retratar a quienes acababan de fallecer y que eran velados aquí: en el velatorio de San Pedro. Era un trabajo difícil, tranquilo, pero a veces se tornaba peligroso. Me atrevo a decir eso por los hechos que les comentaré en estas palabras.
Changuito era mi único amigo, no toleraba tener amigos a quienes no les gusten mis dibujos. Él era un chico de la calle. Tenía su padre, madre le faltaba, había muerto al tenerlo al Changuito. Vida difícil le tocó al Chango. Su padre falleció luego cuando el niño rondaba apenas los siete añitos. Fue velado aquí. Solo un par de amigos del padre vinieron a verlo. El Changuito no se movió del cagón. Todo fue pagado por el dueño del velatorio: José. Él y el padre del Chango fueron amigos de la infancia. Luego ambos siguieron sus caminos, José puso este velatorio y el papá del Changuito mendigó. Como José conocía de muy cerca de la muerte, pensó en su futuro, en los cielos. Por lo tanto José se sintió más tranquilo al velarlo gratis. Obviamente no dudó tampoco en brindarle mi servicio, e hice un retrato de aquel ser tan especial del Chango. Siete añitos tan solo tenia en aquel entonces. Comencé a dibujar a su padre y el no se movió de al lado mío. Miraba la hoja y al papá, ambas cosas repetidamente, sin descansar. De repente me dijo:

-Señor mi papá se movió. ¡Señor! - Mi cuerpo lo escucho, mi cerebro me ordenó que siga dibujando.
-Señor, señor. Haga algo. – Volvía a repetir, ya con lágrimas. No lo veía al niño, pero me di cuenta de sus húmedos ojos cuando me agarraba y me suplicaba. Yo solo miraba el dibujo y hacía mi trabajo.
El niño parecía como resignado, miró al padre. Siempre al lado mío. Paradito. Ya no miraba el dibujo. Lo miraba a él. Quieto, casi tranquilo y con sus ojos fijos a su padre dijo:
-Se había movido.-Nadie más que nosotros tres estábamos en el salón.
-Tomá esto es tuyo. – Le dije y le di el retrato.
-Gracias.

Fue desde aquel entonces que el Chango se quedó a trabajar en el lugar. Nadie lo cuidó. Durmió todas las noches de su vida en el velatorio. De día trabajaba limpiando, moviendo cajones, de noche era el sereno y cuidaba el lugar. En realidad dormía. Pero José lo contemplaba correcto para que descansara y estuviera listo para el trabajo del día siguiente. ¿Quién querría robar un velatorio? Con todas las leyendas que pululan por el barrio dudo que alguien se anime.

Al Chango le gustaba dibujar, y le fui enseñando todo lo que aprendí durante estos años que trabajamos juntos. Nunca lo dejé retratar a ninguno de mis clientes. Para eso debía de estar absoluta y perfectamente preparado. No solo saber dibujar, sino también había que saber el poder que uno tenía en sus manos, y manejarlo coherentemente. Seguramente se estarán preguntando que habré querido decir con poder. Me río de la desesperación en la que me encuentro ahora. ¿Qué misterio me esperará después de que ustedes se vallan? ¿O tal vez, quiénes me esperarán?

Hace tres semanas el Chango había cumplido 19 años. Mucho tiempo había pasado de aquel encuentro. Muchos trabajos había yo terminado, y el Chango muchos cajones movido, muchos cuartos limpiados. En fin, fueron doce años en donde procuré que el Chango practicara en su tiempo libre mi oficio. En realidad él estuvo listo para dibujar mucho antes, pero no listo para saber la verdad de este trabajo. Luego de aquella noche en donde dibujé a su padre, él nunca más me vio dibujar a nadie. Solo me vio cuando le daba clases de dibujo.

-Chango venite, dale rápido.- Me acuerdo que así lo llame. A pesar de todo yo estaba entusiasmado también.
-Si señor, acá estoy. ¿Qué necesita? – Me dijo, como siempre tan obediente.
-Niño, hoy me vas a ver dibujar a un cliente mío. Luego, al proximo cliente lo dibujaras, vos.
-No lo puedo creer. Muchas gracias señor.-El chango nunca, en todos estos años, me dejó de tratar de usted.

Me senté, el cliente se llamaba Miguel, y había fallecido en un accidente automovilístico. El Chango se paró al lado mío. Comencé con los bocetos.

-Nunca olvidarme del boceto previo ¿no?
-Chango, vos ya sabes dibujar. No quiero enseñarte eso.

El Chango se calló, y siguió mirando.

-¿Te acordas aquella noche en la cual dibujé a tu papá?
-Sinceramente esa noche se me borró de la cabeza señor. Me acuerdo que usted la hizo, pero sin detalles- Era verdad, el Chango no mentía. Se dice que los momentos que tiene malos en la vida uno se esfuerza por borrarlos de la mente.
-Ok. Entonces presta atención.

Estaba dibujandolé los ojos a Miguel, los cuales estaban cerrados pero yo los debia dibujar abiertos, cuando de pronto aquel cuerpo supuestamente muerto abrió los ojos.

-Señor, Señor, abrió los ojos. – Me decía y me hacía acordar a viejos tiempos.
-Solo quedate ahí y seguí mirando. Callado.

Al terminar de dibujar los ojos, seguí por la boca.

-Movió la boca. El hombre balbuceó. Esta vivo. – No se aguantó, no se quedó callado.
- No Chango, no esta vivo. Esta muerto.
-Pero si se mueve. Mire esta escupiendo sangre de la boca.
-Es solo momentaneo.
-Pero…
-Chango, ¿me vas a hacer caso?
El Chango no me dijo nada.
-Te pregunto de nuevo, ¿Vas a querer, a pesar de lo que estas viendo ahora, tener como oficio mi trabajo?
-Si. Es lo que siempre quize. Pero expliquemeló.

No sabía como iba a terminar esto, ahora lo se. Pero eso ya no importa. Yo ya me estaba poniendo viejo. Y alguien debía hacer mi trabajo, o por lo menos así lo creía yo. Por otro lado, le venía bien el trabajo al Chango, como me ayudó a mi en mi epoca.

-Mira Chango. Hay quienes dicen que los retratos son como chupa almas de las personas. Que cuando alguien es dibujado pierde una parte de su rostro. No hablando fisicamente, pero quizas si sentimentalmente. Yo no se si eso es verdad. Soy tan solo un dibujante y nunca me puse a investigar, por miedo a descubrir verdades que me interpongan entre mi trabajo y yo. Sinceramente no me interesa que les sucede a las personas a las cuales retrato. Si aquellas leyendas que acabé de contarte tienen algo de verdad, se podría entender que cuando se retrata a alguien en vida, no es tan fuerte el robo de alma, o lo que sea, de aquella persona. O sea, el cuerpo humano tiene más defensas. Pero al estar el cuerpo sin vida, debil y sin resguardo, es muy facil quitarle aquella alma, o lo que quede de ella.
-Pero, ¿Quitarles las almas? Sueno raro, pero parece real al ver como se movió Miguel. Es como su “ultima agonía”.
-Dudo que se pueda salvar algo de aquellas personas. Pero me parece que les estoy robando algo. Algo que seguro va a parar a los dibujos que hago. No se qué sinceramente. Ni siquiera como funciona. Creo que eso lo sabré el día que me muera. Seguro me estarán esperando arriba, si es que termino ahí o sino me encontraré con los de abajo. Me pedirán explicaciones y no sabré que decirles. Porque realmente no se lo que les hago.
-Sea lo que sea no debe ser bueno. No es natural.
-Supongo. Pero es tarde para pensar en ello. Siempre necesité, este trabajo.
-Si lo se. Y a mi me va a venir bien.

El Chango me escuchó atentamente. Bien pensante a todo lo que le dije. Hizo preguntas, respondí las que pude. El siguiente cliente lo dibujó él. A partir de ese entonces yo no trabaje más. El pibe tenía madera. Tenía, quizas más temperamento que yo. Quedaba inmovil a los movimientos de sus retratados. Pero esos movimientos les trajeron recuerdos. Un día recordó a su padre, aquella noche que lo dibujé. Me dí cuenta porque era por un cliente parecido a su padre. El Chango me miró luego de dibujarlo. No me dijo nada, pero me miró fijamente y yo me quede quieto. A su vez me dijo todo.
Aquí me encuentro ahora, contandoles la historia de mi vida. Siepre dije que iba a descubrir lo que les hacía a la gente que retrataba el día en que muera, y me encuentre con ellos. Me equivoqué. Me estoy dando cuenta ahora. El Chango me mira fijo. Él esta sentado, sosteniendo su lapiz. ¿A quién le dará ese dibujo? Yo no lo podré tener. Quizas lo guarde él. No lo sé. Eso no me interesa ahora. Estoy descubriendo cosas nuevas. Viendo gente deforme, que me viene a buscar. Parecen zombis. Uno me dijo: Somos lo que serás vos. No me pareció amenazador lo que me dijo. Bien merecido seguro lo tendré. Un niño que estaba junto al Chango, mirando como dibujaba, le dijo: Señor, señor, se esta moviendo. Se esta moviendo. Lo repetía una y otra vez pero nadie lo escuchaba, ni siquiera el Chango, no lo miraba. Él solo me miraba a mí. Y yo, viejos tiempos recordaba desde otra butaca.

FIN

Por Sergio Sebastián Mallea

lunes, 2 de marzo de 2009

Buscando aplausos...

BUSCANDO APLAUSOS
por Sergio Sebastián Mallea

No se que estaba más divertido que sigan transmitiendo Pokemón o que hable la presi.

martes, 24 de febrero de 2009

En el fuego con chancletas - Nro II


Charla del baño

En el fuego con chancletas Nro II

Por Sergio Sebastián Mallea

lunes, 23 de febrero de 2009

La voz del plumón Nro III

LA VOZ DEL PLUMÓN
Nro 3
Por Sergio Sebastián Mallea

Esta vez viene con propaganda y clacificados. Hay días en los que el diario esta aburrido que se va a hacer... De todas formas espero que lo disfruten, lo amen y por sobre todas las cosas que lo lean. Antes de que me olvide, si quieren más LA VOZ DEL PLUMÓN opinen que les esta pareciendo. Que ven mal, que ven bien, que no ven. Espero comentarios!


domingo, 15 de febrero de 2009

Bajo la oscuridad de la desesperación.

Espero que les guste :)



Bajo la oscuridad de la desesperación.



Los días corren uno detrás del otro. De la mano, de los pies. De la nuca. Mis intentos por encontrarte se desvanecen en la tristesa de las palomas con hambre. Éllas saben donde estas. Si pudieran decirmelo, no lo dudarían. Saben tambien que tengo pan en un bolsillo. Saben que puedo cambiarselo por información. Para encontrarte, para dejar de buscarte. Para vivir tranquilamente. Una paloma se apoya en una de mis rodillas, en la más sana que tengo. Quizás la palomita sabia eso. Parecen inteligentes.
Sus esfuerzos por encontrar comida no cesan. Cuando muchos de nosotros dejamos objetivos, ideales, ganas y hasta la vida, por miedos. Lo dudo en ellas. Pobres, tanto para decir, tanto para pedir, pero tan pocas oportunidades tienen ellas, como las que tengo yo, en este mismo instante. La paloma sube por mi brazo derecho, lo dejo quieto, inmovil. Sube de a poco, quizas con miedo, quizas con tristeza. Quizas solo por amabilidad, no lo se. La gente pasa por la calle, comunicandose con seres queridos y no queridos por celular. Yo, ser querido o no, nadie me escucha, nadie me contesta, obviamente porque nadie me escucha. La paloma llegó al hombro. Su diminuto pico golpea mi cuello. Escucho algo asi como un: –Tengo hambre. Lo sentí como un sonido que llegó a mi cerebro, pero no paso por mis oidos. Fue algo extraño. Un encogimiento de hombros mío produce el roce de mi cabeza en la paloma. Sentí un sonido en el ambiente: –Tengo pan en el bolsillo. Salió de mi, pero no pasó por mi boca. Estoy seguro que llegó hacia el cerebro de la pequeña paloma y que tampoco, al igual que a mi, no le paso por sus oidos. ¿Tienen oidos las palomas? No lo sé. Como tampoco sé donde estas. –Yo lo sé. Dame pan. Llega repentinamente a mi cerebro. Saco un pan viejo que tengo en mi bolsillo izquierdo. Ya esta verde, casi la mitad de éste esta así. Si yo lo como no veo porque la paloma no lo puede hacer también. Muchos días estan pasando, todavía no te encuentro. Mi vida cambió repentinamente, no soy quien era hace varios meses. Espero que no te este sucediendo lo mismo. Espero que todo esto sea una equivocación. Que te encuentre recostada donde solías leer toda la tarde, allí donde nuestros corazones se juntaban al anochecer y el mundo se detenía, frenaba, se inmovilizaba y era testigo de nuestros sentimientos. Cuánto pasó de aquel entonces. Quizás mucho para algunos, quizás poco para otros. Quienes deberian estar buscandote son del primer grupo. Piensan que paso mucho tiempo, que ya nada vale la pena, que todo terminó, que lo supere y deje tu vida en manos de la suerte si no quiero tener el mismo destino. ¿De qué mismo destino me hablan? No lo saben, pero desistieron igual. Yo lo sabré, hasta no enterarme no volveré a vivir, si no morire. Todavía no le doy el pan a la paloma. Que desastre, pobre paloma. Quizás esta paloma sabe donde estas y yo aquí, haciendola esperar. –Tomá, le dije. –Si queres más, avisame. La paloma no me recibia el pan. Lo miraba y luego me miraba a mi. Como si el hambre que se le notaba en su carita hubiese desaparecido con solo mirar el pan en mis manos. –Comelo vos, me dijo. Yo pregunto: –¿No tenes hambre? Vamos, necesito tu ayuda. Solo me mira, mi mano ya está alejada. Tengo mucho hambre. Este pan lo guardaba, por cualquier necesidad futura. –Comelo, yo estoy llena. Donde vivo hay mucha comida. No te preocupes, ya lo hiciste demasiado. Tu vida, eso es importante. Mantente firme ante cualquier problema, no te desgastes frente a situaciónes que simulen estar lejos del alcance de tus manos. Si lo quieres lo podrás. Todas estas palabras me llegan de la misma forma que me llegaron las anteriores: no pasan por mis oidos, pero llegan a mi cerebro. Siguiendo esta misteriosa manera de comunicación le exclamo: –Pero, no todo es así. Mi vida asi como la vez, hace meses era totalmente diferente. Tenía casa, auto, trabajo, una bellisima mujer a mi lado. Es con ella que no puedo cumplir lo que vos me reclamás. No todo se puede en la vida y hay cosas que uno no puede manejar. No la encuentro, por ningún lado. Estoy solo, perdi a quienes me ayudaban a buscarla. Perdí mis medios para buscarla. Sin ella, perdí todo. Y lamento estar descubriendo que las ganas estoy perdiendo. No la encuentro. Un suave aleteo siento en el hombro. La paloma se mueve, pero no se va. Se queda aquí, en mi hombro. Comé, me dijo. Lo hago sin dudar, ya mis sentidos podrían ser controlados por el manipulador menos hábil. Mastico, trago. Siento. Cosas extranas, preciento. Mi panza ya no hace ruido. Mis ojos no se caen de cansancio, mis manos estan limpias, igual que mi cabello. Ahora no me siento cansado. Podría seguir buscandola, me siento habil de buscarla por todo Africa, Europa, completa América, de arriba abajo. Todo el planeta podría recorrer. Pero el tiempo no es mi amigo, no ahora. Debo encontrarla cuanto antes. –¿Dónde esta pequeña paloma? Decime, no la encuentro por ningún lado. Y la necesito más que nunca. La extraño y seguro ella me extraña a mi. Ése es mi deber: encontrarla. Los ojos de aquella paloma cabiaron de repente mientras hablaba. Me estan dando una sencación de ternura. La paloma me mira fijamente. Sus ojitos humedecidos y bien abiertos me expresan amor, si. Me hicieron recordar a los ojos de… No puede ser. –Ya cumpliste con tu deber… me dijo. –Ahora sigue con tu vida. Solo me quedé mudo, –Ya me encontraste. Como verás estoy bien. Yo tambien tenía un deber por eso estoy acá. Acabo de cumplirlo y ahora debo regresar. –¿Regresar a donde? –Ya lo sabras. Creeme. Y ayudame, volvé a ser quien eras antes. Seguí con tu vida, no me olvidés, pero no olvidés tampoco quien eras. –Pero sin vos, yo no puedo. –Si podés, ahora podés pensar que yo estoy bien, estoy en un lugar seguro, muy tranquilo, el cual vas a conocer algún día, y volveremos a estar juntos de nuevo. Creeme. –Te extrañe mucho. –Lo se, yo tambien a vos, llevame siempre en tu corazón, es ahí donde se fijan luego, aquí en donde vivo, para llevarte hacia donde esté yo. Prometemeló. ­–Te lo prometo, te amo. –Yo también, me tengo que ir. Ya es hora. Adios. Sus alas cambiaron mientras hablaba, son blancas ahora, y un poco mas grandes. Ya no es una paloma, es élla. Pero se desvanece, se va a su casa, que pronto será nuestra casa. La seguiré extrañando todo este tiempo pero viviré con la esperanza indiscutible de que la volveré a ver, esta vez eternamente. –Adios, y gracias por buscarme. Me dijo Con lágrimas en los ojos, igual que en los de ella, le contesté. –Adios. Y gracias por devolverme la vida, nuevamente. Nos vemos querida. Desaparece lentamente, su cara demuestra satifacción, la mia debe estar igual. La noche deja de ser noche lentamente sobre este lugar. Lo mismo pasa con mi vida, la fe es mi motor, y mis grandes ganas de vivir son la alegria de ella, que me espera pacientemente.

FIN
Por Sergio Sebastián Mallea

viernes, 13 de febrero de 2009

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miércoles, 11 de febrero de 2009

En el fuego con chancletas - Nro I

EN EL FUEGO CON CHANCLETAS
NRO I
Por Sergio Sebastián Mallea

domingo, 8 de febrero de 2009

Blanquita Amaro

Blanquita Amaro
Por Sergio Sebastián Mallea


viernes, 30 de enero de 2009

LUZ: MUCHOS NO PUEDEN PAGAR LA SUBA

DEFENSORES PIDEN NO CORTAR LA LUZ
Múltiples y variadas reacciones, todas ellas adversas, produjo el aumento de las tarifas del suministro de energía eléctrica dispuesta desde el Poder Ejecutivo nacional. La primera es la de numerosos consumidores que aseguran no disponer de dinero suficiente para hacer frente al precio que se les facturó por su consumo.Refiriéndose a ese aumento, el Defensor del Pueblo de la Nación Eduardo Mondino aseguró que «la disposición del aumento, junto a la aplicación del Programa del Uso Racional de la Energía Elécrica, PUREE, más los impuestos nacionales, provinciales y municipales, torna el valor final de las facturas en una irracionalidad económica, que viola todo principio jurídico del derecho».«Esto muestra a las claras la falta de capacidad técnica que tiene el Gobierno para tomar decisiones. Si se hubiera convocado a una audiencia pública se hubiera medido el impacto de la medida, pero como el Gobierno no está dispuesto a realizarlas, se cometen esta clase de atropellos», aseveró.Mondino reclamó a la Secretaría de Energía de la Nación que «en forma inmediata suspenda la aplicación del PUREE para aquellos usuarios residenciales que consuman 1.000 quilovatios o más con el objeto de otorgarle racionalidad al valor final de las facturas».«La Defensoría recibió múltiples quejas de usuarios del servicio eléctrico por el desmesurado incremento en sus facturas, cuyos vencimientos operaron en diciembre de 2008 y enero de 2009», dijeron.«Surge también de las quejas recibidas que el impacto de los incrementos afectó a hogares de menor poder adquisitivo, contrariamente a lo previsto por la Secretaría de Energía en la Resolución N° 1169/8», añadieron las fuentes.
En La MatanzaLa Defensora del Pueblo de La Matanza, Silvia Caprino, explicó que los más perjudicados por el incremento en los montos facturados por el servicio eléctrico son los pobladores con menor poder adquisitivo, quienes, de aplicarse cortes energéticos por falta de pago, podrían padecer también la falta de agua potable.«Esto está generando mucho malestar y va a seguir creciendo, sobre todo si hay cortes», alertó Caprino, quien informó que los defensores del Conurbano bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires trabajan para que las empresas Edenor, Edesur y Edelap «den cuenta de cuáles son las evaluaciones que realizan sobre el poder adquisitivo de los consumidores, porque hay casos en que el monto de la factura se triplica o cuadriplica con respecto al mismo período del año anterior».Según manifestó la funcionaria, las defensorías están concentrando sus esfuerzos en evitar la interrupción del suministro eléctrico ya que «la mayor cantidad de quejas por el aumento tarifario provienen de localidades donde muchos tienen bombeadores y si les cortan la electricidad también se quedan sin agua».
Esto recién comienza«Este problema recién comienza», advirtió la Defensora, ya que las facturas aún no arribaron a de todos los consumidores. Sin embargo, señaló que muchos de los que ya las recibieron no tienen el dinero para pagarlas porque representan «hasta la mitad de sus ingresos mensuales». Instó a «que la gente se acerque para hablar con nuestros abogados, para ver de qué manera podemos encarar esta situación. Mientras tanto, solicitamos al ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) que no se apliquen cortes porque, si bien los consumidores pueden gestionar un plan de pago, eso significaría que consienten el consumo».También dijo que se pidió al ente regulador «que controle los medidores para verificar si funcionan bien, porque en muchos casos nos informan que pese a que no tienen nuevos electrodomésticos y hasta cambiaron las lamparitas incandescentes por las de bajo consumo, saltaron a otro escalón tarifario de modo tal que, quienes pagaban100 pesos, pasaron a abonar entre 300 y 350».Lamentó que desde la entidad local «no se puede garantizar» que a través de este planteo se logre obtener una respuesta favorable hacía el consumidor.
También la asociaciónAnte el nuevo cuadro tarifario de energía eléctrica, la Asociación de Defensores del Pueblo de la Nación exigieron a las empresas distribuidoras de energía eléctrica que expliquen los criterios aplicados para el aumento de precios.Además, solicitaron al Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) que intime a las empresas Edenor, Edesur y Edelap, a suspender los cortes de servicio hasta que se aclare la situación.«Las Defensorías del Pueblo de la región metropolitana estamos recibiendo una importante cantidad de reclamos y denuncias por la aplicación del nuevo cuadro tarifario autorizado por la Secretaria de Energía de la Nación y el ENRE», informó a través de un comunicado la entidad presidida por Silvia Caprino, Defensora del Pueblo local.El motivo de las quejas se debe a que las nuevas facturas de electricidad presentan «cifras incomprensibles y alarmantes que, en muchos casos, triplican o cuadruplican los montos facturados en períodos anteriores», explica la misiva. Según estos funcionarios, los nuevo costos «ponen en situación de riesgo la provisión del servicio de energía, ya que, muchos de los usuarios no se encuentran en condiciones de afrontar el pago de dicho servicio».

Texto: Carlos R. Carvallo. -Diario El Correo-
Ilustración: Sergio Sebastián Mallea

miércoles, 28 de enero de 2009

Humphrey Bogart


Humphrey DeForest Bogart
por Sergio Sebastián Mallea

Mallea en Tango Reporter


Caricatura en Tango Reporter.

Se agradece por este medio a la revista Tango Reporter por hacerme llegar el número de Diciembre donde se publicó un dibujo que también se encuentra en http://www.caminandoporlaferrere.blogspot.com/ La caricatura es la de Armando Laborde.


Aquí la tapa. De paso, se presenta en sociedad a la maquina de escribir
responsable de los futuros cuentos que publicaré en esta pagina.

La página donde se encuentra la caricatura.

miércoles, 21 de enero de 2009

La voz del plumón Nro II

Oprima la imagen y se agrandará por arte de magia.

LA VOZ DEL PLUMÓN
Nro 2
Por Sergio Sebastián Mallea

miércoles, 14 de enero de 2009

Julio Argentino Roca

Julio Argentino
Roca

Por Sergio Sebastián Mallea


viernes, 2 de enero de 2009

Daniel Craig - 007

Daniel Craig
007
por Sergio Sebastián Mallea

viernes, 26 de diciembre de 2008

¡¡¡Agarrensé!!! Ahora hay diario : La voz del Plumón nro 1

La voz del Plumón
Una visión independiente de las cosas que pasan en este Mundo loco.
Cliclea en la imagen y podrás verla con mayor nitidez.



Por Sergio Sebastián Mallea

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Leer este diario es perjudicial para la salud.
Ley número mil y pico...

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miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡¡¡Feliz Navidad!!!

A causa de que, ustedes, mis queridos visitantes de Caminando por Laferrere, no comentan por vagancia, los tendré que coimear:

Si quieren una hermosísima tarjeta navideña para mandarles a sus amigos, familiares, amantes, etc tendrán que comentar que les parece la página. Seguramente saben como comentar.

Donde dice: "Publicado por Sergio Sebastián Mallea en 4:59 0 comentarios" Deben dar clic en "0 comentarios". Se abrirá una ventana donde deben escribir y luego seguir los pocos pasos que pide la página.

¡¡Gracias!! Háganlo podrían salvar al Mundo, quizas...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Felices Fiestas

por Sergio Sebastián Mallea
¡¡¡Felices fiestas!!!
les desea Caminando por Laferrere.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Indiana*

*Sacado de la película Indiana Jones 4. Aclaración: Indiana jamás dijo esas palabras. Aún...
Indiana
por Sergio Sebastián Mallea

Entre pinceladas digitales


Entre pinceladas digitales
por Sergio Sebastián Mallea y su lapiz digital

domingo, 7 de diciembre de 2008

Luis Miguel


Creanmelo, despues de las operaciones, es...
...Luis Miguel
por Sergio Sebastián Mallea

Julio Verne

Julio Verne
por Sergio Sebastián Mallea

jueves, 4 de diciembre de 2008

Cleto Cobos

"Cleto"
por Sergio Sebastián Mallea